domingo, 22 de abril de 2018


Ese chico que sólo piensa en sexo

Dime...
Si no vas a dejar que sea ella la que frote las cuerdas,
la que lo haga,
quien llegue hasta dentro de ti y
te vea tal y como eres.

Si no vas a ser capaz de dejar que ocurra.
De dejarla hacer a ella.
Entregarte allí.
Ofrecer desnuda 
tu parte más débil 
y confiar.

Si ella ni siquiera va a estar allí 
detrás de todos esos gemidos y gritos, 
dime para qué.

¿Para qué abrirle las piernas entonces?



¿Qué estás mirando?

Acabamos de salir 
cuando nos los encontramos.
Y me lo dicen.

No vayas, David.

Tranquila.
Sólo quiero ver si los perritos muerden o sólo ladran.



Una cosa que muchos deberían plantearse

Ya sé que lo has pasado mal.
Que has sufrido.
Que te han hecho daño.

Pero, no tienes porqué hacérselo tú a otros.
No tiene que repetirse.
Ser siempre igual. 



Poesía

No sé lo que es.

Yo no leo.
No escribo.
Ni siquiera me interesa.

Mejor, deberías preguntar a otro.



¿Qué son?

Ahora, no son nada.
Pero, lo eran todo.

Mi vieja amiga.
La que se tragaba toda mi frustración,
mi resentimiento,
mi apatía y
mi aburrimiento.

O era al revés.
Ellos se quedaban y
yo me colaba por el agujero.

Sólo sentarse a la oscuridad y
dejar que el haz de luz me tocase.



¿A ti también te pasa?

Claro que sí, colega.
Te entiendo perfectamente.

A veces, me sigue pasando.

Pero, te llegará un momento
en el que no te valdrá sólo con eso.
Tendrás que hacerlo por ti mismo.
Ponerte a ello.

Cuando pase,
sólo espero que ellas sigan ahí.
Que no dejen de hacerlo por ti. 
Que, por lo menos, nunca pierdas eso.



Espectros

Joder, la misma mirada triste desde pequeño.



Para esa chica de la falda tableada

Nunca te lo dije.

Pero, me encantaba cuando me sonreías 

y

me tocabas el pelo.



El final es el principio

No.
El final es el final.

Y menos mal.



Por enésima vez

Vuelve a preguntarme por él.

Es no dar crédito ni atención.
Valor e importancia.
No necesitarlos.

Sólo hacerlo.
Darlo todo
y no esperar nada a cambio.



¡Que tengas suerte!

No lo creo.

Lo haré a mi modo.
Una y otra vez.
Con todo mi corazón.

Y no la necesitaré.
Vendrá solo.


viernes, 20 de abril de 2018


Macarrones gratinados

Así, lo escribió la crítica especializada del momento.
Más tarde, lo llamarían expresionismo abstracto.

Y recuerdo cuando lo entrevistaron.
Para la revista "LIFE".
Tras unas cuantas, le preguntaron:
¿Cómo sabe cuando ha terminado de pintar un cuadro?

Él respondió con otra.
¿Cómo sabe cuando ha terminado de hacer el amor?

Y esa sonrisita coloradota de aquella periodista.
Fue lo mejor.



Vienen a verme

Dicen que la miseria busca compañía.
Entonces, me da por pensar 
en esa pareja tan bien avenida.

Le pide que se adelante. 
Que, en seguida, irá ella.
Él obedece.

Le miro de reojo sin decir nada.
Porque sé que ella está a punto de llegar.
Cuando entre,
verá en mis ojos cuáles son mis intenciones.
Que quiero follármela.
Y así, sucede.

Me follo a Doña Muerte y
el Miedo sale del cuarto.
Porque no quiere escucharla gemir 
ni quedarse a mirar lo que yo le hago.

Tú, sólo prueba.
Fóllate a la Muerte y el Miedo saldrá de allí.

Ya verás qué carcajadas.



Si...

en verdad, 
existes,
como me intentaron convencer tantas veces;
O si sólo eres otra mentira 
como creí ver en sus ojos cuando les preguntaba por qué...

Es lo mismo.

Me dijeron que tenías tus razones pero no las compartías.

Bien.
Pues, yo te digo que nunca te sentí cerca.
Que no las pasaste aquí conmigo.
Que no las pateaste conmigo.
Como yo.
Perdido.

No podrás recriminarme nada.
Pues, tú no eliges.
Sólo miras.
Dime, entonces, cómo lo habrías hecho mejor que yo.

Si, de verdad, 
existes,
yo te digo
¡Qué fácil es juzgar desde allí arriba!



Un apunte sobre el éxito

Hoy, me han firmado mi segunda carta de rechazo.
Primero, fue Visor y
ahora la Penguin.

Y puede que pienses que estoy mal de la cabeza. 
Pero, me ha gustado.
He pensado...
Lo estás haciendo bien, chico.
Vas cumpliendo pronósticos.

Así es.
No cometas ese error.
Nunca des importancia a eso.

Así, cuando te llegue,
no te defraudará.
No sentirás que todo se viene abajo y
que ya no encuentras ganas 
ni razones 
para seguir haciéndolo.

Cuando te des cuenta de que lo que quieres
no tiene nada que ver con ellos.
Que lo único que vale,
lo que tú tienes,
ya estaba antes.


domingo, 15 de abril de 2018


Mis recuerdos para ese embustero

que dice que el dolor no hace daño

mientras le tiembla todo el cuerpo.



Desde el cabecero de mi cama

Salto a tierras extrañas.

Y me acerco al borde.

Para ver cómo asciende.


viernes, 13 de abril de 2018


Música

Lo hago desde siempre.
No recuerdo ni cuándo empecé.

Abro y escucho.

Cuando ya no me quedan ganas,
cuando pienso que ya no puedo,
que se ha acabado para mí,

ella viene y
vuelve a hacerlo conmigo.

Sólo es música.
Ni más ni menos.

Y es maravillosa.



Soy más fuerte que tú

Eso dijiste.

Bien.
Tendrás oportunidad de demostrarlo.
Cuando me aleje.

Si decías la verdad.
Si es que te importaba.



Algo que ya sabrás

¿Cuántos fantasmas merodean, chico?
¿No dejan dormir?
Seguirán por un tiempo.

Se lo habrás escuchado a muchos.
Esos mismos que lo escucharon de otros antes.
Repetido y repetido hasta la saciedad.

Pero, en este caso,
es cierto.

Nadie va a venir a salvarte.
Sólo puedes hacerlo tú.
Está dentro.

¡Cúrate!



Éste, sí

Éste, sí es el nuestro.
Nuestro poeta.
El que lo hace por nosotros.

No.
Jura que no quiere serlo.
No quiere pasearse por allí.
En las alfombras rojas y
las luces violetas.

Prefiere quedarse aquí.
Mirando a esos dos adolescentes.
Como se comen con los ojos y las manos.

Se siente increíble
siendo un completo desconocido.



1ª lección

Lo tuyo no es sarcasmo.
Tú lo que eres es gilipollas, David.

Conviene recordarlo de vez en cuando.

Ya que los que te quieren,
no te lo dirán.
Y, a los otros,
no vas a escucharlos.



Historia

Míralos de nuevo.

Peleando,
muriendo por nada.



Sincera

Me dijo: 
"la tuya es sincera".

No era cierto.
Pero, me quedé a escucharla.
A calmar mi vanidad.

Es el mejor halago que nunca me harán.



Estaré contigo

Estuve muy deprimida.
Todo iba mal.
No tenía fuerzas.
Así que, me mediqué.
Las pastillas me ayudaron.

Vale.
No estuve entonces.
Pero,
prométeme una cosa.

Si vuelve,
me llamarás para contármelo.

No lo harás sola.
Yo me quedaré contigo hasta que se pase.
Hasta que se vaya de allí.



Campo de batalla

Joder,
contigo es una guerra constante.

Creo que tienes razón.
Ha sido así desde el principio.

Ahora, se están reagrupando.
Está a punto de volver a pasar.

Sólo queda saber cuándo y dónde.
Cuál será el próximo.



El sol de los esclavos

Estaban peleándose.

Ella empezaba a cabrearse de verdad.
El calor le subía y
las mejillas le ardían rojas.
Los ojos le lloraban.

Entonces, él alcanzó una botella rajada.
La sangre salió.

¿Ves?
Es el sol de los esclavos.

Se echó para atrás espantada.
Estás pirado, le gritó.

Sí.
Como una puta regadera.

Ven aquí que te limpie.



Vizcaya

O ratas de la margen izquierda.
Como preferían llamarse ellos.

Los vi en un par de entrevistas.
Prácticamente, no sabían ni hablar.

Pero, cuando se trataba de vomitarlo,
de escupirlo fuera,
de gritarlo,
había muy pocos 
como ellos.


miércoles, 11 de abril de 2018


Unas palabras para ti

Puede que estés algo enfadado.
Que te haya decepcionado.
Y quieras poner un poco de distancia.

Pero, tú estuviste aquí cuando me aparté de todos. 
Y te esforzaste.
Todas aquellas tardes.
Lo que me enseñaste.
Cuanto hablamos.
Por llevártelo lejos.
Hacerme olvidar un rato.

Y eso, 
no lo voy a olvidar nunca, colega.



¿Te duele?

Pues, sal afuera y
sonríe.



Tiempo

Lo mejor es dejarle hacer.
Dejar que lo haga conmigo.
Contigo.
Con nosotros.

Pero, no dejo de preguntarme...
Si, dentro de 10 años,
un día aleatorio...

Si, esa noche, volverás a soñar conmigo.



A la noche

¿A dónde vas ahora?
Con tu colgante plateado.

A sonarle los mocos al niño llorica o
a sonreír al amante confiado.



Pantomima

Algunos dicen que
la precaución es amiga de la razón y
una sabia consejera.
Pero, me parece una broma de mal gusto.

Una farsa.

Cuando tienes miedo,
acabas haciéndote más daño.

Mantienes lejos lo que podría llegar.
No te dejas llevar.
No sucede.

Miedo a sufrir, a perderlo, a que se acabe.
No es una opción.
Al menos, para mí.

Si estás roto, triste, enfadado, cansado y asustado...

Nada bueno saldrá de ahí.
No vendrá por ti.



Los que lo buscan

Lo importante es ser diferente, me dijo.

No.
Los que se esfuerzan en ser diferentes
no lo son en absoluto.
Son iguales.

Es mucho más fácil que todo eso.
No se trata de ser diferente.

Sólo de ser.


martes, 10 de abril de 2018


Persistente

¡Qué fácil te cabreas, chico!
Hablas de desterrar miedo.
Aún, lo tienes.
Puedo olerlo.

Sólo me pasa con ella.

Ya...
Pues, deberías aprender a contar hasta diez.
No serás tú quien hable y sienta sino el otro.
A entender, de una vez, que no importa cuántas veces te rompas.
Volverá a recomponerse.
Se curará.

Ya lo sé.
No te culpo.
Es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo.



Intangible

La belleza intangible de las cosas.

Creo que Bécquer y otros tantos más tienen la culpa.
O la forma en que nos hablaban de ellos en el colegio.
Nos hicieron creer que teníamos que escribir
como si cagásemos rosas escuchando sinfonías.

Menos mal, que vinieron los otros.
Lo que cantaba ese judío de nariz chata y pelo fosco.
En seguida, supe que decía la verdad.

Pronto, llegará la libertad.
Vendrá soplando a través de las tumbas.


lunes, 9 de abril de 2018


Fueron inteligentes

Ambos sólo filmaron mujeres.
Vieron rápido que allí estaba todo.

Bueno...
Entre medias, 
Uno filmó las estaciones y
el otro aquellas habitaciones de mala muerte.



El adicto no se ha ido todavía

Creo que es lo que más echo de menos de ellas.

No, verlas.
Sino las horas previas.

Sosteniéndolas en las manos.
Imaginándome lo que iba a encontrar
cuando cerrase la puerta y
echase la persiana.

Y lo que pasaba después con algunas.
Semanas enteras dando vueltas en mi cabeza.

Vivir allí encerrado con ellas sin preocuparme por nada de fuera.
Desvanecido.
¡La mar de feliz, joder!



Es por cómo escribes

Por cómo escribes, lo parece.
Yo te conozco, David.
Pero, ellos no.

Y a mí,
¿Qué más me da lo que piensen ellos?
Sólo me importa lo que pienses tú.



De otro planeta

No es por presumir.

Pero, 
lo que vosotros escribís en un año;
yo lo escribo en un mes.



Señorita Confusión

vuelve a regalarme los oídos.
Dame una sola razón para dejarlo.

Y mientras...
Tú, cuervo frenético, pica mis ojos y mis manos.
Haz que ocurra de nuevo.

Sois el uno para el otro.
¡Vaya pareja de hijos de puta que estáis hechos!

  

domingo, 8 de abril de 2018


Ensoñación

Despierto de madrugada.
A las teclas.
Tiempo de empezar.
De brillar.

Las nubes se abren allí arriba.
Las miro a través de la ventana.
Mientras, los espectros dan vueltas en
el carrusel del salón
y mi sábana se calienta.



Otra forma

Arrepentirse no sirve de nada.
Sólo cuenta lo que haces.

Así que, no pienses demasiado lo que pudo haber sido.
No te quedes allí.
Porque lo que hay es lo que es.
Y sólo importa lo que vas a hacer.

Sigue este consejo y
llegarás en 
mejor estado 
que los otros.



A quienes piensan

que tiene algo que ver con la raza y la genética.
Con el destino y la mística.

Os reto a que lo hagáis.
Dar un paso al frente.
Saltad por la ventana.

Decidme qué tiene de especial entonces
lo que se esparce por el pavimento.
De qué valen vuestros ancestros 
si están hechos de lo mismo que todo.

¿Qué os hace mejores?



Expresiones indeseables

Hay expresiones indeseables.

Ganarse la vida es una de ellas.
De algo hay que comer es otra.
¡Que tengas suerte!, la tercera.

Éxito y fortuna.
Ser el mejor en aquello que hagas.
Palabras que suenan a gloria.
La tiranía del mundo arrastrándose desde los tiempos remotos.
Enseñada de padres a hijos.

Ésas que te ponen de rodillas.
Que esclavizan a los que se las creen y
confían en ellas.

A las que conviene prestarles el menor caso posible.


sábado, 7 de abril de 2018


No hay nada de malo

en echar de menos.

Demuestra que te importó.
Que lo sentiste.
Que estuviste.

Que estarás.
Que volverás a sentirlo.



¿Es eso lo que ves cuando me miras?

Un niño de barrio bien al que le han regalado todo.
Que, aunque quiera, nunca podrá entenderlo.
Aunque lo que más quiere, es que tú se lo des.
¿Es eso todo?

Que porque los tuvo a ellos y
le compraron montones de juguetes,
nunca se sintió solo cuando lo miraban.
Cuando hablaba con ellos.
Que porque no se crió con agujas y navajas,
nunca sintió miedo.
Aquel niño que se frotaba, compulsivamente, el pelo.
Preocupado por lo que pensaban de él,
porque lo señalasen con el dedo.
Por tener que hacerlo como ellos querían,
por ser lo que ellos creían.
Cuando yo no lo era.
Sin el coraje para decírselo a la cara.

No.
Yo sólo quería compartirlos contigo.
Que tú me confiases los tuyos.
Pero, ni siquiera me preguntaste.
Sólo querías quedar por encima.

He vuelto a hacer eso que tanto te jode.
A llevarte la contraria.
Y tú te has defendido con todo.
Me has tirado toda la mierda encima.
No me lo has dado; me lo has recriminado.
Y lo reconozco.
Me ha picado mucho.

Empiezo a entender por qué lo haces así.
Por qué lo dices.
Por qué te jode tanto.
Me pregunto si es por creerte por debajo.
Porque piense que eres tonta.
Por esa falta de autoestima.
Esa necesidad de demostrar nada.
Igual que hago yo con mi arrogancia.
No has entendido que la mayoría de mis golpes son para mí.
Que los necesito.
Que, todavía, no estoy listo. 
Cada uno lo hace a su modo.

Ahora, eres tú la que está cabreada.
Supongo que porque me equivoco de nuevo.
Bien...
Dime lo equivocado que estoy entonces.

Te dije que te escucharía y
no he cambiado de idea.


¿En serio, David?

Joder, ya verás si es en serio.

¿Qué demonios esperabas?
Que me quedase a oírte reír.

No.
Me hago mayor para eso.



Deberías estar agradecido

por no haber nacido en África y estar muriéndote de hambre.
Ellos sí que lo tienen jodido.

Vete a tomar por culo con esa mierda.
Antes de decir esas gilipolleces, uno debería mirarse a si mismo.
Otra clase de supervivencia.

¿Qué me dices de ti?
Sé sincera.

¿Eres feliz?
¿Estás satisfecha con comer todos los días?



¿Quién quiere premios?

Ellos no van a calmarlo.
No pueden.

Sólo, lo harás tú.
Cuando suceda.
Cuando te acerques.

No van a estar allí.
Cuando te despiertes y vuelvas a sentirte así.
Cuando te reclame otra vez.
Cuando necesites hacerlo.

Así que, no esperes nada.
No les des ningún crédito
ni los eches en falta.

Sólo, hazlo.
Sin más.



Ahora, sé algo más

Era uno de los pocos que me gustaban.
La cantidad de ellas que había visto...

Recuerdo, aquella vez,
que empezó a enumerarlas en clase y 
a echarnos en cara que no habíamos visto ninguna.
¿Qué habéis estado haciendo?
Estáis perdiendo el tiempo, nos decía.

Bien...
Ahora, ya las he visto.
Y sé algo más.
Estoy seguro de que,
si pudiera volver allí,
no me quedaría callado.

Le preguntaría cuánto tiempo iba a durar aquello.
Dónde quería llegar.
No me diga que las vio para poder presumir delante de sus alumnos.

Si lo que quieres es admiración y respeto,
consigue que, al menos, uno sólo de ellos quiera verlas.
Que sepa que están ahí.
Que pueden hacer lo mismo por él/ella 
que lo que hicieron por mí y 
lo que sospecho que hicieron por ti.



Una cuestión gastronómica

De lo que se come, se cría.
Me dicen a menudo.

¿Sí?
Pues, en mi tierra,
comemos vísceras.
Es nuestra especialidad.
Nos encantan.

¿Qué os dice eso de nosotros?



Centenario

Es muy curioso.
Hace tan sólo una semana, 
estuve pensando en él.
En sus películas.

Ayer, pasé por delante de la Filmoteca y lo vi de repente. 
La habían elegido a ella.

Me llevé uno a casa y
estuve mirándola un buen rato.

En verano.
Sobre las rocas.
El viento golpeándole el pelo.
Y el jersey caído, desabrochado.
Dejando sus hombros al descubierto.
Desnudos a mi vista.

Agarré un lápiz y empecé a escribir en ellos.



Urco

Mi madre me contó que,
cuando mi hermana era un bebé y
ellos se asomaban a verla,
él siempre andaba cerca.

Y cuando se iban,
se levantaba sobre sus dos patas y
metía el hocico en el cochecito.
Para asegurarse de que seguía allí.
De que no se la habían llevado.
Que todo estaba bien.

Estaba muy viejo.
Lo sacrificaron cuando yo era un recién nacido.
No tuvo oportunidad de hacerlo conmigo.

Pero, hubiese dado mis dos muñecas por eso.
Por tenerlo aquí a mi lado.
No os hacéis una idea de cuánto lo necesité.
Cuando vinieron a llevarme a mí.