Señorita Confusión
vuelve a regalarme los oídos.
Dame una sola razón para dejarlo.
Y mientras...
Tú, cuervo frenético, pica mis ojos y mis manos.
Haz que ocurra de nuevo.
Sois el uno para el otro.
¡Vaya pareja de hijos de puta que estáis hechos!
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