Persistente
¡Qué fácil te cabreas, chico!
Hablas de desterrar miedo.
Aún, lo tienes.
Puedo olerlo.
Sólo me pasa con ella.
Ya...
Pues, deberías aprender a contar hasta diez.
No serás tú quien hable y sienta sino el otro.
A entender, de una vez, que no importa cuántas veces te rompas.
Volverá a recomponerse.
Se curará.
Ya lo sé.
No te culpo.
Es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo.
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