lunes, 13 de noviembre de 2017


Zoológico

Tiene los ojos cálidos y curiosos de un gorila.
La piel áspera de un cocodrilo.
La risa diabólica de una hiena.
La lengua desquiciada de un pato.
Las piernas flacas y fuertes de un avestruz.
Y la polla vigorosa de un caballo.

Mirarlo en la jaula.
Ahora, está echado y tranquilo.
Lo está pensando.
Lo siente dentro.
El transcurso de los días y las marcas de los latigazos.
La frustración de toda la atención no ganada
y de los aplausos no escuchados.
El miedo a que no llegue.
A que se le escape su única oportunidad.
Le da rabia sentir todo eso.

Sólo espera.
Os echa un vistazo al pasar.
Hace mucho tiempo que no llora.
Está hambriento.
A punto de salir.

Cuando lo haga, nos lo mostrará a todos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario