Ateo
Conversaciones absurdas.
Aquí, tienes a los
eruditos hablando de ello en lugar de
hacerlo.
Una forma de presunción,
le digo.
Ha quedado reducido a
eso.
Un discurso vanidoso.
Sin una profunda
aceptación.
Y si hablas con
cualquiera de ellos, lo notarás.
Siguen teniéndola pánico.
No hay gran diferencia en
el fondo.
Sueñan con la
inmortalidad.
Sólo cambia el medio.
Tienen sus dioses y
verdades comunes.
Algo sólido e inviolable.
Eso que llaman la
justicia,
la dignidad y
el valor intrínseco de
la vida humana.
La Declaración Universal.
Lo que da sentido a todo.
Vale más la vida de un
hombre que la de un perro.
Él no piensa igual.
Pero, cada uno puede
pensar como quiera.
Está bien que así sea.
No hay razón para
intentar imponerlo.
Muchos todavía no han
entendido eso.
Al fin y al cabo, nada lo
alterará.
El hecho de que brillamos
y desaparecemos.
Tú y yo.
Aquí y ahora.
El tiempo corre en
nuestra contra.
Se nos está acabando.
Dejemos de decir gilipolleces y pidamos otra.
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