Sueños de pupitre
meado
Estuve allí.
Tras las verjas rojas.
Lo recuerdo todo.
La eucaristía de la
mañana.
Los exámenes orales de la
tarde.
Se hacía intragable.
Intentar ser uno de
ellos.
Interpretando lo que me
había tocado.
Recuerdo no haberlos
encarado.
Ni decirle nada a esa
chica
que se sentaba dos filas
más atrás.
Me acuerdo de los
corredores.
Mi pupitre al lado de la
ventana.
El segundero que no
avanzaba.
La anestesia de pizarra.
El olor dulzón de sus
colonias.
Mi cabeza vacía.
El culo dolorido de los
esfuerzos.
El sudor en los dientes.
Y lo reconozco.
Soñar con eso muchas
veces.
Me destrozó.
Nunca se lo dije a nadie.
No fui a ver a un
psicólogo.
Ni lo hablé con mi madre.
Lo pasé solo.
Lo dejé dentro.
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