Obscenidades
Tuve un sueño húmedo
contigo.
¿Y yo qué hacía?
Me cubrías con saliva.
Sabes que no soy muy
bueno con la boca.
Se me dan mejor las manos.
Te lo he demostrado.
Pero, si eso es lo que
quieres,
te recorreré con mi
lengua hasta que te tiemblen las
piernas.
Lo haré salir de las
profundidades.
Haré que sientas que lo
haces por primera vez.
Lameré cada herida y
cicatriz que tengas.
Y tú me lo susurrarás al
oído.
¿Quién te dejó ésta?
¿Dónde y cuándo te
hiciste esta otra?
Me comeré todos tus
complejos y tus miedos.
Hasta que sólo quedes tú.
¿Qué hacíamos después?
Después, nada.
Me desperté.
Bueno…
Estoy seguro de que lo
terminaste por tu cuenta.
Imaginaste el resto
aquella mañana.
La próxima vez que
ocurra,
llámame y lo pensaremos
juntos.
Aquí, tienes tu
respuesta.
El tipo de obscenidades que yo escribo.
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