Mi psicoanalista
Nunca leí a Freud.
Nunca me interesó.
Los traumas de mi cabeza.
No necesito entenderlo.
Pero, sí me acuerdo de
ellos.
Una madre y su hijo
adolescente.
Me acuerdo del balneario en la
montaña.
Recuerdo cómo se miraban.
Nadie alrededor se daba
cuenta.
Yo podía sentirlo.
Todo lo que había debajo
y sólo ellos sabían.
Y lo que sucedió aquella
noche del 1 de mayo.
Malle lo filmó en un
suspiro.
Sin pensarlo demasiado.
Sin darle demasiadas
vueltas.
Como casi todo lo que hizo.
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