Cualquier día
¿Recuerdas aquellos días?
Sin nada que hacer.
Subías Fernández
Villaverde.
Con el sol quemando tu
espalda
y los gritos de esas dos ratas
de Santurtzi
retumbando en los oídos.
retumbando en los oídos.
Apenas diez metros más.
Ellas estaban allí
esperándote.
Sabías que, cuando
volvieses con ellas, todo estaría bien.
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