martes, 7 de noviembre de 2017


Si pudiera…

Me levanto.
Él ya lleva tres horas despierto.
Casi 65 años y sigue haciéndolo.

Voy a la cocina.
Lo veo sentado en esa silla de tortura.
Me destroza verlo.
Sé cómo se siente.
Lo que le hace por dentro.

Hoy, necesito decírselo.
Si pudiera…
Créeme papá que, si pudiera, me tragaría todo eso por ti.
Lo haría desaparecer.

En lugar de eso, me acerco y lo abrazo.


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