viernes, 24 de noviembre de 2017


Mi albatros negro

Despliega tus alas.
Recoge otro cadáver sobre el océano.
Y trae la brisa marina hasta mi ventana.

Muerde mi piel escamada.
Arráncamela.
Me he fijado.
Has perdido muchas plumas desde la última vez.

Tengo algo que contarte.
Me dieron a probar con unas rayas de coca anoche.
Fue decepcionante.
¿Es esto de lo que todos hablan?
¿Lo que les parece tan fascinante?

No tienen ni puta idea, mi fiel amigo.
No saben lo que se siente.
Qué es.
Bañarse en el sol.
Apedrear la luna.
Cortejar a una montaña.
Hacer retroceder a los árboles.
Que el viento sople a tu voluntad.
Las huestes que suben y bajan por la columna.

Claro...
Tú no vuelas hacia ellos.
No te posas junto a ellos.
No les graznas tus secretos.

¿Cómo iban a saberlo?


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