Mi albatros negro
Despliega tus alas.
Recoge otro cadáver sobre
el océano.
Y trae la brisa marina hasta
mi ventana.
Muerde mi piel escamada.
Arráncamela.
Me he fijado.
Has perdido muchas plumas
desde la última vez.
Tengo algo que contarte.
Me dieron a probar con unas
rayas de coca anoche.
Fue decepcionante.
¿Es esto de lo que todos
hablan?
¿Lo que les parece tan
fascinante?
No tienen ni puta idea,
mi fiel amigo.
No saben lo que se
siente.
Qué es.
Bañarse en el sol.
Apedrear la luna.
Cortejar a una montaña.
Hacer retroceder a los
árboles.
Que el viento sople a tu
voluntad.
Las huestes que suben y
bajan por la columna.
Claro...
Tú no vuelas hacia ellos.
No te posas junto a
ellos.
No les graznas tus secretos.
¿Cómo iban a saberlo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario