Me pregunto...
Si los vio de verdad o si sólo estaban dentro
de su cabeza.
Si estuvo allí o si lo
soñó todo en aquella cama
desvencijada.
La noche estrellada.
Las espigas de trigo.
Los cuervos.
Una cosa es segura.
Lo hizo mejor de lo que
habría podido imaginarse.
Con una furia y una
pasión descontroladas.
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