Eso no te lo puedes
permitir
Todo se hace con sangre.
La ropa que te pones
encima.
La comida que te llevas
al estómago.
Los aparatos que
enciendes cada mañana.
Todo está hecho de sueños
desvanecidos.
De niños asesinados.
Con las manos y la
insatisfacción de los esclavos.
Los consume.
Los deja ciegos,
mudos y
sordos.
Tiran su vida al
contenedor del desperdicio.
Habiéndolo olvidado.
Sin sentirlo de verdad.
Sin saber que podrían
estar haciéndolo ahora.
Que podrían empezar esta
misma noche.
No te sientas culpable
por ello.
Tú sólo puedes salvar a
uno.
Y tienes que hacerlo.
No puedes permitirte eso.
No dejes que ellos lo
consigan.
Que te hagan olvidarlo a
ti también.
Si lo haces, les darás
todo.
Todo lo que eres.
Y ya no habrá vuelta
atrás.
Estarás tan muerto como
ellos.
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