Dedicatoria a mi
chica de izquierdas
Te dicen que tienes que
tomar partido.
Que no puedes ir por
libre.
Que se lo debes a los
muertos que lo hicieron antes que tú.
Pero los muertos no
necesitan nada.
Y bien muertos que están.
Y por más que pienso en
ello, no me convence.
He visto lo que les hacen
a los niños en las escuelas.
Filas interminables de
niños copiando y repitiendo.
Repiten sus mentiras
hasta que algo
se apaga dentro de ellos.
Entonces pienso en los
que resistieron.
No hicieron reverencias
ni rindieron pleitesía
cuando les llego el
momento.
Entendieron que nunca
necesitaron sus dioses
ni ser controlados.
Y ya sé que el mundo les pertenece
a los otros.
Que todo se hace con la
sangre de esclavos.
Y yo contribuyo con 8 horas
al día.
Finjo que no me importa.
Me trago su comida,
Chupo de sus fuentes de
energía
y tomo analgésicos para
el dolor.
Mis concesiones.
Lo que no puedes pedirme
es que les diga
que me alegro de que
estén ahí.
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