Ese murmullo
Esta noche, escucho un murmullo de corazones rotos.
Lo trae el viento a través del humo
que sale de los extractores de las azoteas.
Se dispersa y asciende hacia el cielo.
Se aleja.
Retorna de nuevo.
Voltea su cabeza.
Me atrapa.
Me lleva allí otra vez.
Me atrapa.
Me lleva allí otra vez.
Y hay algo en su voz.
En su forma de mirarme cuando estamos solos.
En su forma de mirarme cuando estamos solos.
Por eso, sigues aquí.
Sabes que no has llegado al límite.
Que no lo has dado todo.
Se te queda corto.
Tú puedes hacerlo muchísimo mejor.
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