domingo, 5 de noviembre de 2017


Lo admito

Siempre, lo he tenido.

El impulso de ir a la contra.
No, porque sintiese que era mi sitio.
No, porque lo pensase de verdad.

Me daba igual ir con unos que con otros.
Lo que me molestaba era cuando le ponían nombres.
Ellos los tienen para todo.

Para lo que eres,
lo que piensas,
lo que sientes,
para los tuyos y
para los otros.

Yo sólo elegía lo otro para cabrearlos a ellos.


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