Llanto inconsolable
Viene de la bañera.
Del radiador.
De la hoja de afeitar.
De las paredes.
De los rayos de sol que
se cuelan.
De las tripas de mi
familia cenando en la cocina.
De la oscuridad de mi
habitación por la noche.
Y yo a la espera de algo
o de alguien que lo calme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario