Extraterrestres
David no cree que haya
algo allí arriba, les dijo en voz alta.
Pero, ella se equivoca.
No es así.
Lo que no me creo es que
yo sólo sea
eso otro de lo que
hablaron.
Un experimento
defectuoso.
La forma de acabar con su
aburrimiento.
Y, en caso de creerlo,
eso los haría iguales a
mí.
No mejores.
Yo sería una parte de
ellos.
Igual a lo que escribo en
esta hoja.
Eso sólo los probaría más
inteligentes.
Más sensibles.
Más retorcidos.
Más asustados.
Sintiéndose igual que yo
lo hago.
Incapaces de soportarlo.
Buscando una manera de
matarlo.
De lo que estoy seguro es
de que no
son los dioses que ellos
pretenden ver.
Los que aparecen en sus
libros sagrados.
Ni son esas verdades
inviolables de las que hablan.
Las que dicen que están
por encima de todo.
Sólo otras criaturas en
el agujero negro.
Que emiten luz hasta
apagarse.
Que viven y desaparecen.
¿Para qué arrodillarse o
tener miedo entonces?
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