El censor
Está dentro de tu cabeza.
No fuera.
El peor de todos.
Te lo han inculcado desde
pequeño.
Inocularon sus mentiras y
acabaron germinando.
Todo el daño que te han causado.
Ahora, luchas por
librarte de ellos.
Por hacerlos salir.
Matarlos antes de que lo hagan contigo.
¡Cuántos no lo han
conseguido!
Me recuerda a los
autómatas de Grosz.
Esos cuadros tan llenos y
vacíos a un mismo tiempo.
Tan oscuros y violentos.
Es deprimente pensarlo.
Pero, algo viene en mi
ayuda.
Aquel corredor de fondo.
Aquel corredor de fondo.
No terminó la carrera.
Lo que había en sus ojos cuando lo dejó.
Cuando lo entendió.
Con todos esos gritos a
su alrededor.
Cuando lo miró de cara
y supo que no se lo daría
a él.
Su oportunidad de
salvarse.
Seguía allí,
cuando lo metieron
de vuelta al taller de reparaciones.
cuando lo metieron
de vuelta al taller de reparaciones.
A apretar las máscaras de
gas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario