sábado, 25 de noviembre de 2017


El censor

Está dentro de tu cabeza.
No fuera.
El peor de todos.
Te lo han inculcado desde pequeño.
Inocularon sus mentiras y acabaron germinando.

Todo el daño que te han causado.
Ahora, luchas por librarte de ellos.
Por hacerlos salir.
Matarlos antes de que lo hagan contigo.

¡Cuántos no lo han conseguido!
Me recuerda a los autómatas de Grosz.
Esos cuadros tan llenos y vacíos a un mismo tiempo.
Tan oscuros y violentos.
Es deprimente pensarlo.

Pero, algo viene en mi ayuda.
Aquel corredor de fondo.
No terminó la carrera.
Lo que había en sus ojos cuando lo dejó.
Cuando lo entendió.
Con todos esos gritos a su alrededor.
Cuando lo miró de cara
y supo que no se lo daría a él.

Su oportunidad de salvarse.
Seguía allí,
cuando lo metieron
de vuelta al taller de reparaciones.
A apretar las máscaras de gas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario