De visita
Nunca estuvo.
Así que, no siento nada
por ella.
Pero, hoy la he visto
después de tanto tiempo.
Mi abuela.
Estaba sentada en una
mecedora.
Tenía las piernas
hinchadas.
Los ojos irritados.
Había estado llorando.
Balbuceaba y gimoteaba.
Decía que se colaban en
su cuarto.
Que removían sus cosas.
Que seguro que buscaban su
dinero.
Querían quitárselo.
Que no la querían como a
las otras.
La maltrataban.
No la daban ni de comer.
Se moría de hambre.
Que si podía irse ya.
Que quería volver a casa.
Por favor.
Yo la he mirado una vez
más antes de salir.
Y, durante un rato,
en el coche,
me ha costado tragar.
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