martes, 14 de noviembre de 2017


De visita

Nunca estuvo.
Así que, no siento nada por ella.
Pero, hoy la he visto después de tanto tiempo.
Mi abuela.

Estaba sentada en una mecedora.
Tenía las piernas hinchadas.
Los ojos irritados.
Había estado llorando.
Balbuceaba y gimoteaba.

Decía que se colaban en su cuarto.
Que removían sus cosas.
Que seguro que buscaban su dinero.
Querían quitárselo.
Que no la querían como a las otras.
La maltrataban.
No la daban ni de comer.
Se moría de hambre.
Que si podía irse ya.
Que quería volver a casa.
Por favor.

Yo la he mirado una vez más antes de salir.
Y, durante un rato,
en el coche,
me ha costado tragar.


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