Cuando vienen a
buscarme
¿Recuerdas a la hija del
tabernero?
Corriendo sola por
aquella playa.
Ella también esperaba
más.
Necesitaba huir a otra
parte.
Sólo escapar.
Sólo escapar.
Las lágrimas de
impotencia resbalándole por las
mejillas.
¿Y de aquella pareja de
alcohólicos?
Bebiendo en el muelle.
Imaginando lo que podría
salir del fondo.
Esa clase de miedo que
hiela la sangre.
¿Y de la estación del
ferrocarril de Tokio?
Del paseo en bicicleta y las noches calurosas
del verano.
Del cielo y aquellas
casas.
Ozu sabía cómo hacerlo.
Atrapar el infinito.
¿Y de las que hizo el
arquitecto?
¿Recuerdas que estuviste
enamorado de ella?
Un ángel caído a la
tierra.
Que vagabundeaba por ciudades
desiertas.
Completamente perdida y
desorientada.
Ella lo era todo.
Y, durante semanas, no
quisiste ver otra cosa.
¿Aún te acuerdas de
ellas?
Claro que sí.
¿Cómo iba a olvidarlas?
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