Comienzo
Una vez lo entiendes,
todo se trasluce.
Fue arrancado del
agujero
(De donde nada existe. Del sueño eterno).
(De donde nada existe. Del sueño eterno).
Una madrugada de
primavera.
Y arrojado al frío mundo.
Igual que las palabras
que aquí respiran.
No le preguntaron.
Simplemente, lo hicieron.
Aprendió derramando
sangre y lágrimas.
Junto al resto de
inocentes.
Las reglas y condiciones.
Los escuchó demasiado.
Nunca estuvo satisfecho
ni conforme.
Menos incluso con él
mismo.
Parecía no haber alivio.
Pero, todo cambió de
repente.
Apareció de la nada
también.
¿Él lo encontró o eso lo
encontró a él?
Ahora, se mueve confiado.
Viaja hacia el lugar de
donde procede.
Ya no está irritado y
asustado.
Lo ha olvidado todo.
Pues, acude a él en
cualquier momento.
Lo siente acercarse.
Viene de dentro.
Siente la sacudida.
Que él sí puede hacerlo.
No se trata de ego.
Tampoco, de orgullo.
Si no lo acepta,
si lo rechaza,
si ya no los presta
atención,
es porque está fuera del tablero.
Ya no lo quiere.
Abandonó.
Eso ya ha quedado atrás.
Ya no decidirán más por
él.
Ahora, sabe dónde ir a
buscarlo.
Se quedará un tiempo.
Al fin y al cabo,
cuando llegue el momento
de hacerlo,
los demás no estarán.
No importarán.
Estará solo y todo se abrirá
ante él.
Con las pupilas dilatadas
y la mente despejada.
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