Cinefilia
Odio esa palabra.
Y me lo han llamado
personas
a las que quiero y cuya
opinión respeto.
Pero es puro
exhibicionismo y masturbación en grupo.
Ellas nunca tuvieron nada
que ver con eso.
Yo era un yonki de tres
dosis diarias.
Un vampiro que se
alimentaba de viejas películas.
Me sentaba en la
oscuridad y dejaba
que la pantalla me
tragase.
Me quedaba allí mientras
el mundo afuera iba a la deriva.
Sé que conoces esa
sensación.
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