¿Alguna vez, hablas en serio?
Claro que sí, preciosa.
Y hoy lo haré.
Me sinceraré contigo.
Yo soy uno de los tuyos.
No por herencia sino por
convicción.
Soy más de izquierdas que
la Pasionaria.
Más que la guillotina
francesa decapitando absolutistas
y que los fusiles soviéticos sitiando Berlín.
y que los fusiles soviéticos sitiando Berlín.
Más que la Declaración
Universal de Derechos Humanos.
Yo soy uno de los maquis
en los bosques.
Y quiero que sepas que
tienes razón.
La ideología y los
principios comunes son fundamentales.
Siempre lo fueron.
Lo único que puede
salvarnos de los tiranos.
Ella me mira con rabia.
No se puede hablar
contigo.
¿Es que nunca te tomas
nada en serio?
Y ¿Cómo quieres que me lo
tome?
Si te escucho y hablas
como ellos.
Pero, tú no lo eres.
Al
menos, para mí.
Si te escucho y pienso
que ya lo he oído antes.
Si sólo veo orgullo y
miedo.
¿Vas a empezar otra vez,
verdad?
Tu revancha.
Los hijos de la
democracia te enseñan.
Joder... dan ganas de volverse a la cueva,
cazar conejos
y pintar en
las paredes.
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