viernes, 10 de noviembre de 2017


31 de octubre

Termino mis clases prácticas de conducir.
Voy camino de casa de mi hermana.

Es mediodía.
Salimos a comer al Wok de enfrente.
Calamares a los que no les han quitado las tripas.
Saben a rayos.
Mi hermana me pide que vaya cogiendo el postre.
Creía que era de limón.
No de plátano.
Ella odia el plátano.

Una vez en casa, echamos las persianas y ponemos la primera.
Vemos a la chica que baila con los muertos.
Escuchamos los golpes sordos en las paredes de la bañera.

El mejor 31 de octubre de mi vida.


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