El despertar de un incendio
Caen desde allí.
Fluyen por mi mesa de cristal hasta tocar las teclas.
Fluyen por mi mesa de cristal hasta tocar las teclas.
Ya empieza.
Mis ojos con sueño.
Y el corazón palpitante dentro.
Como el toro de Minos.
Como el toro de Minos.
Nervioso porque llegue la noche y
poder dárselos a ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario