sábado, 30 de diciembre de 2017


¿Por qué tan triste?

Cuando te miro a los ojos, puedo ver que no eres feliz.
Y que no lo has sido desde hace mucho tiempo.

Créeme que lo estoy intentando, preciosa.
De verdad.
No fue así siempre.
Pero, algo me ocurrió.
Algo se torció.
Debí ver algo que no me gustó nada.
Algo que me asustó y corrí a esconderme.
O puede que sólo fuese algo que sentí dentro.
Algo que me imaginé.
Todavía, no entiendo qué fue.
Por qué.

De lo que estoy seguro es de que yo mismo me lo he hecho.
Toda esa tristeza,
esa absurda timidez,
ese complejo,
esa sensación de no encajar en ningún lugar
me separó.
Me aisló de esta manera.

Aún, tengo que arreglarme.
Despejar mi cabeza.
Llevo los agujeros abiertos en las manos.
Estoy aprendiendo a caminar.
Tú me ayudas.

Sé que piensas que yo te lo he dado.
Pero, tú me has enseñado mucho más a mí.
Y no te lo agradeceré nunca lo suficiente.


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