sábado, 30 de diciembre de 2017


Nochebuena

Sobremesa de cabezas de langostinos y vino espumoso.
El mantel con muñecos de nieve de mi madre.

Mi padre se sienta en frente de mí.
No le hace falta decirme nada.
Lo sé sólo con mirarlo.

Se siente culpable.
Por eso que mi abuela le ha dicho esta mañana.
Cuando ha ido a visitarla.
Que aguantaba por él 
pero que su hija sí se la habría llevado de allí.

Lo intento.
Le sonrío y le alcanzo la mano.
No sé qué hacer para rescatarlo.

Me quedo en silencio.
Mientras mi padre se hunde en un río helado.
Sólo mirando.
Dejando que ocurra.


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