Vagabundos
No hay nada heroico en
estar tirado en la calle.
Con los zapatos
agujereados y la tripa rugiendo.
Tampoco, lo hay en
entregarles ocho horas al día.
Ocultando tu desprecio y
desencanto.
Tampoco, en ingresar
millones en el banco.
¿A cuántos idiotas has
engañado hoy?
Unos esperan a que el sol
se oculte.
Que los
remordimientos echen un par de monedas
al suelo.
Otros caminan paranoicos
y estresados.
Se pasan la vida soñando
con no tener que hacerlo más.
Los últimos sólo en qué
pueden gastarlo.
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