Trabajos basura
Los haces.
Te compras ropa y comida.
Te mantienes entre estas
cuatro paredes.
Pero, no son lo que tú
eres.
No te sientes como ellos
al hacerlos.
A ellos, no los destroza
como a ti.
No los mata tan deprisa
como a ti.
Y al pasar por la Gran
Vía, los vuelves a ver.
A los otros.
Las tiendas atestadas y los mendigos tirados en
las esquinas.
Te entran ganas de
decírselo.
Yo estoy dentro.
No fuera.
Pero, os juro que me
siento más cerca de vosotros
que de esos arrogantes
hijos de puta.
Ésos que os miran con
lástima y desprecio.
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