¿Cómo empezó?
Tenía 18 años.
Volvía de la universidad.
Mi padre estaba allí.
Tengo algo para ti, me
dijo.
No recuerdo haberle
hablado de ellas.
No sé cómo lo supo.
Aquella misma noche, me puse
la primera.
No la vi entera.
Pero, recuerdo el
impacto.
Un huracán.
No quedó nada.
Como volver a nacer.
Recuerdo el ballet a
orillas del Támesis.
Rossini saliendo por la
ventana.
La sangre emanando.
A la mañana siguiente, la
puse de nuevo.
Tenía que verlo otra vez.
Ya estaba enganchado.
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