jueves, 9 de noviembre de 2017


No te impacientes

No tienes que impresionarme.
Cualquier cosa que escribas me encantará.
Ya lo sabes.

Espera el tiempo que necesites.
No te impacientes.
Contenlo dentro durante días y cuando no puedas más,
déjalo salir con alaridos.

Dices que tu problema es que no tiene sentido.
Que no sabes organizarlo.
Mejor todavía.
No lo organices.
Deja que se desboque.
Que salga tal cual nace de ti.
Claro que tiene sentido, si tú lo sientes así.

Puedes escribir lo que quieras.
Aquí, no hay normas.
Ahora… si me preguntas,
te diré lo que yo quiero.

Quiero que escribas lo que no soportas de mí.
Y lo que más te gusta.

Dijiste que, el otro día,
te llevaste mi olor contigo.
Me gustaría saber lo que hiciste con él.

Y me has dicho que también te sientes hecha polvo algunos días.
Quiero saber cómo lo haces.
Para no dejarle hacer contigo lo que quiere.

Que me escribas lo que más daño te ha hecho.
Y también de esos días en los que te sientes invencible.
No hay más que mirarte a los ojos.

Me gustaría que empezases por ahí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario