viernes, 10 de noviembre de 2017


Las tres hermanas

Mañana.
El sol colándose entre las ramas de los árboles,
los relojes dorados sin agujas
y la muerte paseando sola por el jardín.

Tarde.
Los espasmos de la alcoba,
la criada amamantándola
y esos ojos azules en los que ahogarse.

Medianoche.
Cubre las paredes,
la copa de cristal rota durante la cena
y los cortes en los labios vaginales.

Las tres hermanas.
Vestidas de blanco,
sin una sola gota en sus cuerpos y
transitando por aquella casa.


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