martes, 7 de noviembre de 2017


Insignificante

Pienso en esos genocidas.
Los exterminadores.
Ya desaparecidos.
Tanto como Da Vinci.

Y pienso en todos sus descendientes.
Empalmados con sus cabezas nucleares.
Y en todos los esclavos de ahí fuera que los llevan consigo.
La esvástica y la estrella roja.
La tricolor y el águila negra.
La cruz y la luna.
Insignificantes.

Volverá a pasar.
Lo harán de nuevo.
Y, después, todo empezará otra vez.
No habréis cambiado nada.
Ya no estaréis aquí.
Y no tendrá la menor importancia.

Pero, concededme una sola cosa.
La próxima que lancéis.

¡Lanzadla sobre mi casa, hijos de puta!


No hay comentarios:

Publicar un comentario