miércoles, 15 de noviembre de 2017


El camino del guerrero

Me habla del Bushidō con admiración.
El arte de la guerra.
El código samurái.

Y se me hace tan similar al resto...

La mayoría fueron 
asaltantes de caminos,
violadores,
ladrones
y jugadores de ventaja.

En el peor de los casos,
sólo perros de sus amos.
Sumisos y obedientes hasta la muerte.
Me lo enseñaron Kobayashi y Shindō.

Entonces, se ofende.
Me responde que no tengo ni idea.
Ni siquiera lo has leído.
No has luchado en ninguna para hablar con tanta autosuficiencia.

Pero, no cambia nada.
Lo único que importa es que no hay honor en ser esclavo.
El auténtico guerrero no necesita amos.
Ni dogmas de fe ni promesas redentoras.
No sigue a la multitud ni a estandartes.
No lucha por los otros.
Es consciente de lo absurdo de todo eso.

No.
El guerrero genuino camina bajo el sol.
Sin arrastrarlas a su paso.
Su mente y su corazón libres.
Grita y corre salvaje hacia el inevitable desenlace.


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