viernes, 17 de noviembre de 2017


¿Dónde se han metido todos?

Me levanto una mañana de sábado.
No se escucha un solo ruido fuera.
Nada golpea mi ventana.
No es habitual.

La ciudad permanece callada.
Perezosa y en ayunas.
Un silencio expectante.
Como si estuviera esperando algo o a alguien.
Puede que un estallido.

Arriba, está muy nublado.
A punto de llover.
Y yo pongo música en mis altavoces.
Nada me perturba.
Me recuesto en mi trono.
Todavía, no he ido al baño.

Cierro los ojos
y comienzo.


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