Baila
Pequeña ninfa de los bosques.
Recoge tu pelo cascada y frota el barro seco de tus pies.
Tienes los labios y la lengua malvas y azules.
Te comiste todas las moras y los arándanos que encontraste.
Ahora, te duele el estómago.
No sabes parar a tiempo.
Ahora, te duele el estómago.
No sabes parar a tiempo.
Estuviste jugando con otro ingenuo de cabeza rizada.
En el claro de luna anoche.
Se derrumbó otro castillo de naipes.
Se apagó otra vela.
Ya sé cómo te sientes.
Por qué lo haces.
Tan asustada de quedarte enjaulada.
De no poder volver a ser tú.
Así, te sentiste junto a ellos.
No quieres entregárselo de nuevo.
Sufrir más decepciones.
Así, te sentiste junto a ellos.
No quieres entregárselo de nuevo.
Sufrir más decepciones.
¿Verdad?
Está bien.
Aquí, te espero.
¿No me oyes llamándote?
¿No me oyes llamándote?
Acércate y baila a mi alrededor.
Yo no intentaré atraparte.
Sacude tu polvo mágico sobre mí.
Yo no intentaré atraparte.
Sacude tu polvo mágico sobre mí.
Déjame ver el fuego en tus ojos.
Que me llegue tu olor.
Más cerca.
No me muevo.
Hagámoslo otra vez.
Si te atreves...
Esa clase de pelea que a ambos nos encanta.
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