domingo, 26 de noviembre de 2017


Algo inesperado

Estaba sentado aquí,
cuando ella entró.

¿Quieres sentirla?, le pregunté.

Extendí mi mano gélida hasta alcanzar su tripa.
Entonces, ocurrió algo inesperado.
No se estremeció.
Permaneció allí.
Sin moverse.
Sin decir nada.
Mirándome a los ojos y
calentándome la mano.


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