martes, 7 de noviembre de 2017


27 años

Cuando bajó del avión y le preguntaron, no dijo nada.
Sólo sonrió y miró a cámara.
Entonces, lo entendí.

Él debía ser uno de ellos.
Uno de esos tipos raros.
Uno de los que Bukowski escribió tanto.

¿Sabes cómo acabó?
Lo encontraron en París.
En una bañera.
El alcohol y las drogas todavía dentro de su cuerpo.
Sólo tenía 27 años.

¡Qué desperdicio!

  

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